Masala significa “mezcla”. Para elaborar nuestros platos siempre mezclamos diferentes especias, pero algunas mezclas o combinaciones específicas han adquirido nombres propios por su versatilidad y por su popularidad. Algunas son muy conocidas por la mezcla de especias (por ejemplo garam masala, chat masala) y otras por el nombre del plato en el que se emplean (por ejemplo tandoori masala, biryani masala, sambar masala).

Todas estas masalas tienen algunas especias en común, y añadiendo otras particulares aportan sabores específicos de cada masala. También existen versiones diferentes según las regiones. Hoy en día, todas estas combinaciones de masalas se venden ya preparadas por lo que es muy fácil preparar estos platos tan populares en la India.

También os digo, que si domináis el mundo de especias y sois un poco atrevidos merece la pena intentar hacerla en casa, ya que así conservará todo su sabor y aroma a recién hecha. Y por supuesto, podrás jugar con las proporciones e ingredientes (especias) para hacer tu propia versión.  Solamente hay que saber qué especias lleva cada combinación de masala. Se trata de escoger las especias enteras y molerlas en un mortero o triturarlas en un molinillo de café. También se puede usar un robot de cocina. Deben quedar reducidas a polvo. Después se guarda la mezcla en un recipiente hermético y la podemos usar durante dos meses sin ningún problema.

Mucha gente suele tostar las especias antes de moler, pero para mí es mejor no tostarlas, por que pierden su aroma y cambian ligeramente su sabor.